¿COMO ELEGIR UN COMPRESOR?

A la hora de comprar un compresor es importante que pensemos bien lo que queremos y cual va a ser la utilidad que le vamos a dar, pues hay mucha variedad de compresores en el mercado y no todos tienen las mismas prestaciones.  Así pues, veamos cuales son los aspectos más importantes en los que tenemos que fijarnos para realizar una compra acertada.

Definamos varios aspectos importantes a la hora de elegir un compresor y como influyen en el trabajo que queramos realizar:

-          Movilidad.
-          Potencia.
-          Tamaño del Calderín.
-          Trasmisión.
-          Con / Sin aceite

Empecemos por la movilidad, cuanto más pequeño sea un compresor más fácil tendremos la tarea de moverlo. Existen mini-compresores para uso domestico, aerógrafo, inflado de ruedas y balones que pesan menos de 5 kg. Entre los compresores industriales, los compresores más fáciles de mover son los que ocupan menor espacio y poco peso, son indicados para utilizar por montadores, por ejemplo, que tiene que subir a las casas en las que tenga que trabajar y moverse en coche o furgoneta de un sitio para otro, no será fácil llevar un compresor muy voluminoso, pues continuamente estará moviéndolo y cargando con su peso. Un ejemplo típico de este compresor es el MTA-1506 o MTA-1506-S. En el siguiente nivel estarían los compresores que queramos utilizar en una nave, local o vivienda, con lo que tengamos que moverlo de un sitio a otro pero en la misma localización. Para esta tarea es conveniente un compresor que disponga de ruedas, para su cómodo desplazamiento, si bien no importa tanto el volumen y el peso. Ideal para esta utilización puede ser el compresor MTA-2524 o MTA-3050. Por último tendremos los compresores que no van a desplazarse, se utilizan en un punto fijo o para alimentar una instalación de aire comprimido. Como pueda ser el CL-7500.  El tamaño del compresor y las ruedas no tienen importancia, pues no se va a desplazar, teniendo que fijarnos más en las otras características.

Otro parámetro importante en un compresor es la potencia. La potencia del motor del compresor se mide en Caballos (HP) o en Kilo-Watios (Kw). En caso que queramos comparar potencias expresadas en distinta medida tendremos que utilizar la siguiente equivalencia: 1 HP = 0.75 Kw. La potencia del motor nos va a dar una idea de la capacidad de generar aire del compresor, aunque esta no es una relación directa, pues en el cálculo del caudal influyen otras variables como las revoluciones del motor o el tamaño del pistón. Para tener una referencia, normalmente por cada Caballo del motor el aire generado será de 100 Litros / minuto. Tendremos que calcular la cantidad de aire consumida por la maquinaria que queramos utilizar con el compresor y calcular un 25% más para no quedarnos justos y poder trabajar sin saltos en el suministro.

Para determinar el tamaño del calderín optimo para nuestro trabajo, tenemos que tener en cuenta el volumen de aire consumido y la presión necesaria para las maquinas neumáticas que utilicemos.  Para un mismo trabajo, un compresor con un calderín más pequeño tendremos más arrancadas del compresor, pues cuando el calderín se vacíe de aire, entrará a funcionar el compresor de nuevo. Para consumos de aire grandes,  se recomienda un calderín grande, que evite que el motor del compresor este continuamente funcionando.

Otro punto importante es la forma de transmisión entre el motor y la cabeza del compresor.  Básicamente tenemos compresores que tienen una transmisión directa y otros en las que esta transmisión se realiza por correas. Los motores de correas tienen una vida más larga que los compresores directos,  y son recomendados en trabajos más intensivos y prolongados. Por el contrario se trata de compresores más voluminosos y que en general son más pesados.

Por otro lado, una última distinción importante es la que existe entre compresores lubricados y sin aceite. Los compresores lubricados tienen una vida más larga, pero tenemos que tener en cuenta que  es importante el que reciban un mantenimiento adecuado. Este mantenimiento no es complicado, pero tenemos que realizarlo. Los compresores sin aceite, tienen una vida menor, pero tienen la ventaja que no necesitan controlar y reponer el aceite y pueden tumbarse sin que el aceite se salga del motor.

Cuando tenga que comprar un compresor tenga en cuenta todos estos puntos, y valórelos en su medida, estudiando como estos pueden influir en su trabajo. En cualquier caso y si tiene dudas, déjese orientar por su vendedor habitual, pues él podrá orientarle sobre el compresor más adecuado a sus necesidades.